María Soto lleva La Esquina, una floristería de una sola persona en el centro de Madrid. Antes de Kompa, abría Instagram cada noche sobre las 23h para “hacer marketing” — tres posts a la semana, sin plan, copiando a la competencia la mitad de las veces.
Pagó dos agencias distintas durante un año. La primera le mandaba 4 carruseles genéricos al mes por 600€. La segunda le mandaba 6 carruseles y encima le pedía que “interactuara con su comunidad”. Dejó las dos en menos de 3 meses.
Qué cambió
En marzo de 2026 conectó Kompa desde WhatsApp. No abrió un dashboard, no se registró en un planner, no rellenó 30 campos de onboarding. Solo le mandó al kompa por mensaje una descripción de su tienda y el tipo de cliente que quería.
Tres meses después:
- 14 reservas semanales vía Instagram + WhatsApp (antes 4)
- 0 horas/semana dedicadas a planificar redes (antes 4–6h)
- 312 mensajes de clientes respondidos en los últimos 7 días, casi todos sin que ella tocara el móvil
Qué hace Kompa por ella en la práctica
Cada mañana le llega un mensaje por WhatsApp — un resumen de 4 líneas: qué se publicó, quién preguntó algo que necesita atención humana, qué está en cola para mañana.
Ella contesta “dale” o manda un audio con correcciones. La IA hace el resto.
“Pensé que iba a echar de menos escribir. Resulta que nunca se me dio bien. Lo mío son las flores.”
— María Soto, La Esquina
Cuánto le costó
49€/mes (plan Growth). Probó los 14 días gratis sin tarjeta. A las dos semanas tuvo su primera reserva a través de un Reel que la IA escribió sobre peonías. Se suscribió ese mismo día.
La cuenta, en sus palabras: “Es menos de lo que gasto en café.”